Fundació Miquel Navarro
Preservar y difundir la obra de un artista de talla internacional requiere una identidad visual que sepa convivir con el arte sin restarle protagonismo. El rediseño para la Fundació Miquel Navarro nace con la misión de salvaguardar su legado y acompañar la transformación de su casa-taller en un museo permanente, un nuevo espacio de referencia cultural.
El trabajo gráfico se ha planteado como un ejercicio de máximo respeto y refinamiento.
El símbolo original se ha sometido a una revisión técnica profunda: hemos regularizado sus grosores y ajustado su inclinación para dotarlo de una estabilidad y un equilibrio que la versión anterior no poseía. La evolución tipográfica hacia formas más claras y una composición equilibrada permite que la marca respire, ganando la solemnidad y la profesionalidad que una institución de este prestigio demanda.
El resultado es una arquitectura de marca sólida y atemporal. Una identidad que no solo identifica a la institución, sino que se convierte en un puente entre el entorno íntimo del artista y el público, velando por la memoria de una obra que ya es patrimonio de todos.